También llamado quiste sacrocoxígeo. Si ya llevas varios episodios de dolor, pus y antibiótico en la parte baja de la espalda, el patrón no es casualidad: el antibiótico apaga la infección, pero no quita la cavidad.
Es una cavidad que se forma bajo la piel en la parte baja de la espalda, en el surco entre los glúteos, justo sobre el coxis. Adentro quedan atrapados pelos y restos de piel, y desde ahí salen pequeños túneles hacia la superficie que se ven como uno o varios hoyitos.
Mientras está tranquilo puede no dar molestias y pasar años inadvertido. El problema empieza cuando se infecta: la zona se pone roja, se inflama, duele mucho al sentarse y con frecuencia drena pus o un líquido con mal olor. A ese episodio agudo se le llama absceso pilonidal.
Le vas a encontrar varios nombres. Quiste sacrocoxígeo y quiste coxígeo son el mismo padecimiento, nombrado por el hueso sobre el que está. Y es muy común escucharlo como quiste piramidal, que es una deformación de la palabra pilonidal.
La explicación más aceptada es mecánica: por la fricción y el roce constante de esa zona, un pelo se introduce bajo la piel. El cuerpo lo reconoce como un cuerpo extraño e intenta aislarlo, formando una cavidad a su alrededor. Ahí se van acumulando más pelos y restos de piel.
Pasar muchas horas sentado, tener vello abundante y grueso en la zona, el sobrepeso, la sudoración y la fricción repetida. Es más frecuente en hombres y aparece sobre todo entre los 15 y los 35 años. No es un problema de falta de higiene, aunque mantener la zona seca y limpia sí ayuda a que se infecte menos.
Esta es la parte que más conviene entender, porque es la que hace que la gente pierda meses. El antibiótico controla la infección y desinflama. Es útil y a veces necesario. Pero la cavidad y sus túneles bajo la piel siguen exactamente igual después del tratamiento. Mientras ese espacio exista, se vuelve a llenar de pelo y detritus, y se vuelve a infectar. El antibiótico apaga el fuego, no repara lo que lo provoca.
Cuando hay un absceso, drenarlo es lo correcto y quita el dolor de inmediato. Pero el drenaje solo abre y vacía; no retira la cavidad. Por eso una parte importante de los pacientes drenados vuelve a presentar el mismo cuadro semanas o meses después.
El objetivo es siempre el mismo: retirar por completo el quiste con todos sus trayectos. Lo que cambia entre técnicas es cómo se maneja la herida después de retirarlo.
Se retira el quiste y se cierra la herida en el mismo momento, pero desplazando la línea de sutura fuera de la línea media del surco. Es un detalle técnico que importa: la línea media es una zona de mucha tensión, poca ventilación y humedad constante, y ahí las heridas cicatrizan mal. Al mover la sutura hacia un lado, cicatriza mejor y baja el riesgo de que vuelva a aparecer. La recuperación es más rápida porque no requiere curaciones prolongadas.
Se retira el quiste y la herida se deja abierta para que cierre poco a poco desde el fondo. Tarda semanas y necesita curaciones periódicas, lo cual es más pesado para el paciente. A cambio, en casos con mucha infección o con enfermedad muy extensa, es la opción más segura.
Depende del tamaño del quiste, de cuántos trayectos tenga, de si hay infección activa y de cuántos episodios previos hubo. No hay una técnica que sea la mejor para todos, y desconfía de quien te diga lo contrario. En la valoración reviso la zona, te explico qué opciones aplican a tu caso con sus pros y sus contras, y decides con información.
El quiste pilonidal es de los padecimientos con recaída conocida. No te voy a prometer que no vuelva, porque en medicina no se garantizan resultados y porque sería faltarte al respeto.
Lo que sí está en nuestras manos es reducir esa probabilidad: retirar todos los trayectos y no solo el quiste visible, elegir la técnica de cierre que corresponde a tu caso, y después cuidar los factores que lo provocan. Mantener la zona sin vello, seca y limpia es la medida que más ayuda a largo plazo, y es algo que sí depende de ti.
Y si tu quiste está tranquilo, nunca se ha infectado y solo se ven los hoyitos, es de los casos en que se puede vigilar sin operar. No opero a nadie que no lo necesite.
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Esta página la escribí y la reviso yo. Con el quiste pilonidal, lo que más escucho en consulta es cansancio: pacientes que llevan años entrando y saliendo del mismo ciclo de antibiótico y drenaje. Entender por qué ese ciclo se repite suele ser el momento en que la decisión se aclara.
Las dudas que más escucho
Es una cavidad que se forma bajo la piel en la parte baja de la espalda, justo en el surco entre los glúteos, sobre el coxis. Adentro quedan atrapados pelos y restos de piel. Mientras está tranquilo puede notarse solo como uno o varios hoyitos en la piel. Cuando se infecta, se inflama, duele, y muchas veces drena pus o un líquido con mal olor.
Sí, la gente le dice de muchas maneras y todas se refieren al mismo problema. El nombre médico es quiste o seno pilonidal. Como está sobre el hueso sacro y el coxis, también se le llama sacrocoxígeo o coxígeo. Y es muy común que se escuche o se escriba como quiste piramidal, que es una deformación de pilonidal. Si tienes una bolita dolorosa en esa zona, hablamos de lo mismo.
La explicación más aceptada es que un pelo de la zona se mete hacia adentro por la fricción y el roce de esa área. El cuerpo lo reconoce como algo extraño e intenta aislarlo, y así se forma la cavidad. Los factores que más lo favorecen son pasar muchas horas sentado, el vello abundante y grueso, el sobrepeso, la sudoración y la fricción constante. Aparece sobre todo entre los 15 y los 35 años y es más frecuente en hombres.
El antibiótico controla la infección y desinflama, y las cremas alivian la molestia de la piel. Ninguno de los dos cura el problema, y es importante que lo sepas antes de gastar meses intentándolo. La razón es sencilla: el antibiótico apaga el fuego, pero la cavidad y sus trayectos bajo la piel siguen ahí. Mientras ese túnel exista, vuelve a llenarse y vuelve a infectarse. Lo único que resuelve de forma definitiva es retirar el quiste con todos sus trayectos.
No necesariamente. El drenaje de urgencia es lo correcto cuando hay un absceso: saca el pus y quita el dolor de inmediato. Pero es un procedimiento para resolver la crisis, no la enfermedad. Una parte importante de los pacientes drenados vuelve a presentar el cuadro, porque la cavidad no se retiró. Por eso, después de que el episodio agudo cede, conviene valorar la cirugía definitiva en frío.
Consiste en retirar por completo el quiste junto con todos sus trayectos bajo la piel. Lo que cambia entre técnicas es cómo se maneja la herida después: puede dejarse abierta para que cierre poco a poco por sí sola, o cerrarse en el mismo momento desplazando la línea de sutura fuera del surco, que es lo que reduce las recaídas. Cuál conviene depende del tamaño, de cuántos trayectos haya y de si hay infección activa. Te explico las opciones con sus pros y sus contras antes de decidir.
Depende de la técnica. Con cierre directo, la mayoría vuelve a actividades de escritorio en una o dos semanas, cuidando cómo se sienta. Con herida abierta, el cierre completo tarda semanas y requiere curaciones periódicas, pero baja el riesgo de recaída en ciertos casos. En ambos casos hay que evitar estar sentado mucho tiempo seguido durante los primeros días y mantener la zona limpia y seca.
Puede. El quiste pilonidal es de los padecimientos con recaída conocida, y no voy a decirte que hay garantía de que no regrese. Lo que sí se puede hacer es reducir mucho esa probabilidad: retirar todos los trayectos, elegir bien la técnica de cierre y, después, cuidar los factores que lo provocan. Mantener la zona sin vello, seca y limpia es la medida que más ayuda a largo plazo.
Lo más común es entrar en un ciclo: se infecta, se drena o se toma antibiótico, mejora unas semanas o meses, y vuelve. Con cada episodio suele haber más trayectos y más tejido cicatricial, lo que hace la cirugía posterior más extensa. No es un problema que ponga en riesgo la vida, pero sí uno que empeora con el tiempo y que va limitando cosas cotidianas como sentarse, manejar o hacer ejercicio.
El cirujano general. Forma parte de la cirugía de piel y tejidos blandos y del área coloproctológica, que son terreno de la especialidad. Es un procedimiento que se hace con frecuencia y que tiene técnicas bien establecidas.
Depende del tamaño del quiste, de cuántos trayectos tenga, de la técnica de cierre que corresponda y de si hay infección activa al momento de operar. Por eso no manejo un precio único. En la valoración te reviso y te doy un presupuesto claro y cerrado. Escríbeme por WhatsApp y platicamos tu caso.
Si lo tuyo no es un quiste pilonidal, es probable que esté aquí. Y si no aparece, escríbeme y te oriento.
Cada recaída deja más trayectos y hace la cirugía más extensa. El primer paso es una valoración: reviso la zona, te digo cuántos trayectos hay y qué técnica te conviene, y te doy un presupuesto claro.
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